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LEVIRAT

Venganza

Levirat es un maestro guerrero al servicio del rey de Néptera. Vivía felizmente en el pueblo de Heneffar con su mujer, Celeste. Su cuñado, Axilian, es su mejor amigo desde la infancia.

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Sin embargo, un día, reciben el ataque de Sedroul, rey de Zelarú, quien mata a su esposa Celeste. Levirat, desolado por el dolor, jura vengarse.  

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Axilian y él acuerdan trazar un plan para matar a Sedroul y vengar así a Celeste. Han confabulado con un grupo de mágodes rebeldes, los Portadores de la luz, para llegar hasta el rey. Les avisan de que hay un grupo de mágodes que van a hacer una importantísima misión en nombre de Sedroul, quien pretende aliarse con el reino de Irania para ir a la guerra contra los nepterianos. 

 

Levirat consigue llegar hasta la comitiva que pretende establecer la alianza con sus enemigos sin saber que la hija del propio Sedroul es la garantía de dicho acuerdo. Él cree que ella es tan solo una sacerdotisa del desierto y aunque intenta resistirse, no puede evitar sentir una atracción especial por ella. 

 

Cuando descubra que por quien ha vuelto a latir su corazón es la hija de quien ha jurado matar... 

Ficha técnica

Pueblo natal / Raza: Néptera

Edad: 27 años

Descripción:

Pelo largo y oscuro, con una perilla que oculta una sonrisa que rara vez se pronuncia. Ojos verdes.

Habilidad:

Maestro guerrero experimentado en estrategia militar.

Venganza. Ese era el único pensamiento que, con cada bocanada de aire, invadía al caballero. Levantó la espada con agilidad y la clavó en la nada. Sonrió. En poco tiempo habría alguien al otro extremo de la hoja. Sus ojos verdes brillaron de regocijo al imaginarse atravesando el corazón de su enemigo. Juntó las manos, giró la espada hacia un lado y su larga melena oscura y ondulada cubrió por un instante su rostro y su pecho desnudo. En las sombras, sus ojos verdes seguían resplandeciendo como el fuego implacable que devora un bosque, calcinando todo a su paso. Venganza. Ese sentimiento que yace latente en los corazones de los hombres, esperando el momento oportuno para salir a la luz, brillaba con impaciencia en el nepteriano.

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